Toda persona no nacida en la Comunidad Europea, que haya contraído matrimonio o que haya registrado su relación de pareja con un español (a) podrá mantener su residencia como familiar comunitario, luego de divorciarse o terminar la “pareja de hecho”, siempre y cuando cumpla con lo establecido en el apartado 4 del artículo 9 del Real Decreto 240/2007.

Entre otros,  este Decreto establece que:

1.- El matrimonio o la situación de pareja registrada debe haber durado mínimo tres años y de esos, por lo menos uno (1) la pareja debe haber vivido en España.

2.- Se debe otorgar por mutuo acuerdo o decisión judicial la custodia de los hijos del ciudadano comunitario, al ex cónyuge o ex pareja registrada que no sea ciudadano de la Unión Europea.

3.- Si se sucedieron situaciones  especialmente difíciles, como haber sido víctima de violencia de género o haber sido sometido por su cónyuge o pareja de hecho a trata de seres humanos durante el matrimonio o situación de pareja.

4.- Debe establecerse el derecho de visita al hijo menor, (claro está cuando el menor viva en España) mediante resolución judicial o mutuo acuerdo.

Para mantener la tarjeta de residencia de familiar de ciudadano de la Unión Europea es MUY IMPORTANTE notificar,  a la Oficina de Extranjeros, el divorcio o cancelación de inscripción de pareja de hecho antes de los tres meses.

Una vez caducada esta tarjeta de residencia de familiar de ciudadano europeo,  normalmente a los 5 años, con aplicación de los plazos de solicitud establecidos en la normativa, se le otorgará la nueva tarjeta de residencia en régimen comunitario que será la tarjeta de residencia permanente, en la que no deberá  constar el nombre del familiar (ciudadano de la Unión Europea) que les otorgó en su día el derecho de residencia.

 La referida nueva tarjeta de familiar de ciudadano en la Unión no otorgará en ningún caso derechos a terceros en régimen comunitario, es decir, ni a los ascendientes ni a los descendientes directos del familiar de nacionalidad extracomunitaria.

Evidentemente, sí podrá causarlos en régimen general, cumpliendo los requisitos correspondientes.

Sin  embargo,  quienes queden excluidos en el ámbito de aplicación del régimen comunitario conforme a lo anteriormente señalado y deseen seguir residiendo en España, podrán obtener   una autorización de residencia o residencia y trabajo en régimen general, cumpliendo los requisitos dispuestos en la  Ley Orgánica 4/2000 y en su Reglamento de desarrollo aprobado por el Real Decreto  577/2011 de 30 de abril y presentando la solicitud en un plazo de tres meses a partir de la fecha en la cual se produce el hecho que motiva la extinción del derecho de residencia en régimen comunitario, es decir el divorcio o separación de pareja de hecho.

De no cumplir con estos lapsos, para mantener la tarjeta de residencia comunitaria, está la alternativa de solicitar la residencia por Arraigo. Otras opciones pueden ser,  solicitar el cambio o modificación del régimen comunitario al régimen general, aunque para esto se necesita un contrato de trabajo (cuenta ajena) o un plan de negocio e inversión suficiente (cuenta propia).

En Enmigrando.net, estamos a su orden para apoyarlo en este periplo de la Extranjería en España.

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