La nacionalidad debe ser considerada como un estado natural de los seres humanos.

La doble nacionalidad implica la incidencia en un solo individuo de dos vínculos jurídicos de nacionalidad con dos Estados distintos.

Hay varias maneras de tener dos nacionalidades:

1. Adquisición originaria. Este caso se presenta cuando una persona nace en el territorio de un Estado que se rija por el Ius Soli (derecho de suelo ) y uno o ambos padres son nacionales de un Estado distinto que se rija por el Ius Sanguinis (derecho de sangre).

2. Adquisición derivativa. Es aquella que se origina en un acto distinto al nacimiento. Como pueden ser el matrimonio y la naturalización, entre otros.

3. Por convenio. Otra forma de adquirir la doble nacionalidad es por motivo de un convenio entre dos o más Estados.

España ha sido un país adelantado en la puesta en marcha de la posibilidad legal de la doble nacionalidad. Actualmente tiene convenios de doble nacionalidad con Francia, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Portugal y los países iberoamericanos. Los países iberoamericanos son aquellos en los que el español o el portugués son una de las lenguas oficiales.

A pesar de que Venezuela ha sido una tierra dispuesta a la inmigración y es uno de los países que con mayor amplitud ha considerado la materia referente al ingreso de extranjeros a su territorio y también a la eventual naturalización de éstos, la doble nacionalidad es una institución de reciente data en los ordenamientos constitucionales venezolanos. No se había establecido la doble nacionalidad hasta la promulgación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999, en cuyo texto se estipula que la nacionalidad venezolana no se pierde al optar o adquirir otra nacionalidad.

Y, aunque no existe Convenio de doble nacionalidad entre España y Venezuela, el artículo 24 de la Constitución de la República Española de 9 de diciembre de 1931 decía así: “A base de una reciprocidad internacional efectiva, mediante los requisitos y trámites que fijará una ley, se concederá ciudadanía a los naturales de Portugal, y países hispánicos de América, comprendido el Brasil, cuando así lo soliciten y residan en territorio español, sin que pierdan ni modifiquen su nacionalidad de origen”.

Y la Constitución española vigente sostiene en su Capítulo I, Artículo 11, parágrafo 3: “El Estado podrá concertar tratados de doble nacionalidad con los países iberoamericanos o con aquellos que hayan tenido o tengan una particular vinculación con España”.

Sin embargo, la Constitución de Chile, de 1925 , introducía esta figura de la posibilidad de la doble nacionalidad entre Chile y España, firmándose el Convenio en el año 1958. Así mismo, Perú había acogido legislativamente en 1933, la doble nacionalidad con España y en 1959 se firma el Convenio que dejó establecido la posibilidad de que los peruanos gozaran de la doble nacionalidad.

Años posteriores España firma Convenios con Paraguay, Nicaragua, Guatemala, Ecuador, Bolivia, Costa Rica, Honduras, República Dominicana, Argentina y Colombia.

En definitiva, los ciudadanos de los países que gozan de la posibilidad de poseer dos nacionalidades y que deseen nacionalizarse españoles, cuentan con Emigrando.net, donde expertos le apoyarán en el abanico de gestiones que requieran de Extranjería en España, así como trámites en Venezuela y traducciones de documentos.

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